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Los arqueólogos hablan del futuro: la arqueología en 2015

La arqueologia del 2015

Para acabar el año 2014 y empezar con fuerza el nuevo año 2015 hemos querido hacer un artículo muy especial para nosotros. Se nos ocurrió que estaría muy bien preguntar a un grupo de arqueólogos de diferentes ámbitos y contextos  la siguiente pregunta ¿qué nuevas perspectivas crees que se abren para la arqueología en 2015?

Con todas las respuestas hemos creado este artículo dando por inauguradas las “reuniones arqueológicas en un blog” . ¡Muchas gracias a todos los que habéis participado!!

 

Pablo Guerra (Colegio de Arqueólogos de Madrid)

 

En este país llevamos casi tres décadas desarrollando una arqueología profesional que no sólo ha sufrido varias crisis relacionadas con el sector de la construcción, sino que además ha sufrido el ataque desmesurado de una buena parte de la sociedad. Lo más grave es que los propios profesionales de la arqueología no son capaces de respetar ni al sector, ni a los profesionales que lo conforman. Eso es lo más preocupante, porque no podemos pedir la dignidad que nos merecemos, si entre nosotros no nos respetamos. El respeto se gana cuando todos aunamos esfuerzos por y para la profesión, olvidando rencillas personales absurdas o confrontaciones que sólo llevan a la desunión. Mientras no seamos capaces de ver los éxitos del prójimo, no conseguiremos parar la avalancha de despropósitos que se ciernen sobre la profesión y los profesionales.

¿Qué perspectivas creo que se abren? Sigo teniendo la esperanza de que entre los arqueólogos y arqueólogas se abra una arqueología de compromiso, de colaboración, de colectividad y de esfuerzos comunes. Sólo así podremos conseguir que las leyes cambien por el bien del Patrimonio Arqueológico. Sólo así conseguiremos que las nuevas generaciones de arqueólogos lleguen a ser mejores que nosotros. Sólo así conseguiremos que la sociedad se conciencie de lo importante que es nuestro pasado. Y sólo así conseguiremos que la Arqueología alcance el respeto que se merece.

 

Jaime Almansa (JAS Arqueología)

Sinceramente, no espero nada especialmente nuevo el año que viene. Abriremos el año con los chilenos despotricando (con razón) del Dakar y lo cerraremos con otra lista de los diez hallazgos más espectaculares. Por medio, algún anglosajón redescubrirá algo que en algún otro sitio hacía años que se daba por sentado y además nos venderá una tecnología muy útil, pero que tampoco nos va a solucionar la vida.

Por lo demás, parece que desde finales de 2013 se reactiva poco a poco la economía y van surgiendo nuevas oportunidades. Es un año de elecciones y eso significa más inversión, pero sin planificación. Pan para hoy y hambre para mañana.A mi personalmente me deparará un nuevo título, y cuando me volváis a hacer esta pregunta el año que viene, tendréis que llamarme Dr. JAS

 

Ángel Fuentes (Laboratorio de Arqueología Forense. UAM)

 

En 2015 la Arqueología todavía no habrá “terminado la crisis” particular, mucho más aguda que la general del país. Por lo tanto no creo tener las pistas suficientes para saber por qué derroteros va ir la Arqueología inmediatamente. Muchos siguen esperando que vuelva el maná de la obra pública, todavía apegados a la vieja escuela del boom de la construcción; pero no parece que ése vaya a ser el camino, ni menos el futuro. También es un fracaso anunciado la llegada del dinero “privado” en cantidad sustancial que tampoco es un modelo arraigado entre nosotros (mecenazgo no es palabra española).

Así que creo que no vamos a asistir a una clarificación de este estado de marasmo institucional, económico y hasta de ideas en estos meses próximos. Sin embargo las cosas se mueven, nunca dejaron de hacerlo y sólo quienes sepan apuntar hacia el lugar por donde aparecerán las soluciones tendrán algo que decir en el futuro. El impacto sobre el Patrimonio y la Arqueología de esto que han llamado “crisis” es equiparable o incluso peor que lo que supuso la Guerra Civil, por ejemplo. Habrá mucho que reconstruir en el futuro, pero no sabemos ni quién lo pagará (parece que no sabemos prescindir de la iniciativa pública, probablemente es que no sería bueno lo contrario), ni cuándo, ni con qué planes.

Mientras, creo que haríamos bien en aprovechar para dejar definitivamente la arqueología del siglo XX y emprender con decisión un camino sin retorno hacia la modernidad metodológica, la especialización, el retorno social de la inversión y, definitivamente, el Patrimonio como caballo de batalla, una vez redimensionada la arqueología de gestión. Haríamos bien los que estamos en el campo docente en comenzar a avanzar los pasos necesarios para empezar esa nueva inercia. Por lo menos, que cuando acabe el 2015 sí que tengamos una idea más precisa de hacia dónde caminar: aún seguimos noqueados por el batacazo del 2008/9.

 

Jorge Morín de Pablos (Audema)

La arqueología española tendría en el 2015 que iniciar un proceso de democratización de la disciplina, que desgraciadamente no se ha producido en ninguno de los campos en los que se desarrolla –academia, privada, etc- y generar modelos trasversales de conocimiento.

Además, habría que recuperar valores éticos desaparecidos por completo, como primar la conservación del patrimonio arqueológico por encima de todo y la difusión de los resultados a todos los niveles, así como una praxis real de la disciplina con equipos multidisciplinares.

Por último, se deben tomar medidas claras por parte de las Administraciones autonómicas para la protección de Paisajes Arqueológicos, que es la única manera contemporánea de protección del Patrimonio Cultural.

 

 José Manuel Illán y Laura Benito Díez (Jansá, Cultura y Tecnología SL )

Desde Jansá llevamos tiempo apostando por la tecnología como medio de difusión de universal y creemos que la tecnología, tan presente en nuestro día a día, sigue ofreciendo innumerables posibilidades que aún no han alcanzado su máximo potencial. Nuestro país es uno de los más ricos en legado arqueológico, por lo que es muy necesario seguir apostando por su valorización, con medios como la virtualización, para poder llegar a más segmentos de población. En esta labor de difusión, las redes sociales aún tienen mucho que decir.

La comunicación, la presencia digital o el marketing experiencial son conceptos que en otros sectores como el turismo tienen un gran éxito  y están dando sus primeros pasos en la arqueología, a pesar del endémico rechazo a la novedad que profesan algunos de nuestros compañeros e instituciones. El primer objetivo no debería ser apostar solo por las modas de las apps, los congresos o las publicaciones al uso, sino elaborar estrategias conjuntas en las que todos aportemos nuestro grano de arena y beneficiar a la sociedad.

 

Rafa Varón (Ondare Babesa SL)

En lo económico, creo que aumentará la conciencia de que el Patrimonio arqueológico tiene muy buenos resultados en las comunidades que invierten en él. En lo económico, sí, pero también en lo educacional, la cohesión social, la sostenibilidad… Y en esa creencia pienso que deberíamos tener cabida y encaje todas las y los profesionales que nos dedicamos a esto: excavando, asesorando, gestionando, mostrando, enseñando, etcétera.

En el desarrollo de la parte de la disciplina que a mí me toca, más que una perspectiva, expreso un deseo. Me gustaría que todos los implicados diésemos un paso adelante y mirásemos críticamente a lo que hemos hecho en estos últimos 30 años. Que  valoremos todo ese inmenso volumen de trabajo que ha sido la Arqueología comercial. Que revisemos lo malo, potenciemos lo bueno y nos dejemos guiar más por la prudencia que por las falsas prisas.

 

 Enrique Baquedano (Director del Museo Arqueológico de Madrid)

Pues con toda franqueza no creo que este año nuevo implique un hito en la disciplina arqueológica.
De hecho creo que hay muy pocos años que hayan supuesto un antes y un después en la historia de la Arqueología.
Si creo que hay descubrimientos o estudios que imprimen carácter,pero el año de su producción es anecdótico.
También creo que las políticas científicas,incluida la arqueológica,determinan el ritmo de los avances en esta materia.Pero las políticas científicas,aunque cambien radicalmente,tardan tiempo en mostrar sus resultados.
En definitiva,que la Arqueología no cambia cada año.
Siento no ser más entusiasta en mi respuesta,pero creo que los científicos tenemos la obligación de exponer nuestros conocimientos y nuestras opiniones con toda crudeza,por muy ásperos que puedan parecer.

 

Pablo Aparicio (PAR)

Cuando se nos pregunta por el futuro de la Arqueología, y más si trabajamos cada día rodeados de ordenadores, pensamos en más Gygabytes, en pantallas más grandes, en cachivaches más sorprendentes. Irán por ahí los tiros, no lo dudo, pero no es esto lo que nos debe esperanzar ni preocupar. Los avances más interesantes que se producirán en 2015 en el campo de la Arqueología Virtual caminarán por la senda del avance metodológico (aplicando y mejorando herramientas como la Escala de Evidencia Histórico-Arqueológica o las UR –unidades reconstructivas-). Mejoraremos visualmente, es probable, pero lo más importante será la progresiva extensión de técnicas como la fotogrametría en cada vez más intervenciones arqueológicas, profundizándose en la democratización de estas tecnologías como una herramienta más.

Además, avanzaremos en la construcción de una Arqueología más social, abierta, pública y colaborativa. El trabajo colectivo, sin miedo, sin nada que esconder, está sustituyendo poco a poco a los trabajos individuales, casi privados, recelosos. Esto es muy positivo. Veremos progresar la implicación del resto de la sociedad en nuestras labores como arqueólogos, en nuestro trabajo diario. Todo esto deberá ser conjugado con el uso de las nuevas tecnologías para evitar que éstas dejen de ser aislantes para convertirse en conductores. Ese será un gran reto que merece la pena abordar con ilusión.

Como véis, y al contrario de lo que pudiera parecer, sí hay futuro para la Arqueología. Y mucho.

 

Juan Manuel Rojas (Juan Manuel Rojas Arqueología)

Desde mi punto de vista, no creo que en 2015 la arqueología experimente el cambio sustancial que deseo desde hace años. Y, cuando hablo de cambio, no me refiero a los posibles avances que se puedan dar en el terreno de la aplicación de nuevas técnicas de análisis de muestras en laboratorio, sino a la presencia de la arqueología en la sociedad. Con esto quiero decir que tanto los yacimientos arqueológicos como los conocimientos que se extraen de ellos deberían pasar a formar parte del conocimiento y disfrute de los ciudadanos, puesto que, actualmente, esto sólo sucede en un escaso porcentaje de todo lo que se ha descubierto y estudiado.

Más que lo que yo pueda creer respecto a las perspectivas que se abren para la arqueología en este próximo año, me gustaría expresar mi deseo de que, todos quienes tenemos alguna relación con el complejo mundo de la arqueología, sigamos esforzándonos para difundir y divulgar el patrimonio arqueológico, pues con ello no sólo se conseguirá su conservación, sino que también haremos una importante contribución a la cultura de nuestra sociedad.

 

Adrián Carretón (Arqueoblog)

En 2015 la Arqueología se convertirá en una disciplina mucho más pública, más social. Los y las profesionales de esta materia ofreceremos una Arqueología más cercana al público en general, con menos tecnicismos y entendible para la gran mayoría de la población. En 2015 se realizarán más cursos de Arqueología que llegarán a mucha más gente que participará por el mero placer de aprender y entender la disciplina. En 2015 habrá una mayor difusión de la Arqueología por diferentes medios: prensa, radio, televisión e internet.

La Arqueología será una disciplina más divulgada y más divulgativa, se romperán muchos tópicos y se educará en Arqueología y Patrimonio. Por eso, en 2015, el interés por la Arqueología crecerá entre la sociedad y las personas profesionales dedicadas a la disciplina realizarán mayores esfuerzos por difundir, divulgar y educar en Arqueología y Patrimonio.

 

Alejandro Vicente (arqueólogo autónomo)

La perspectiva de la arqueología para el año 2015, para mí, que soy un arqueólogo profesional cualquiera, que no firma artículos en revistas especializadas de prestigio y que no figura en el organigrama de ninguna institución pública, es de continuismo. Percibo un continuismo que varía según el estamento de cada arqueólogo/a., dependiendo de si desarrollan su labor en instituciones públicas (centros de investigación o administrativos) o en el sector privado. Sin querer entrar en matices de cuáles son esas diferencias y en qué consisten, todos tienen un común denominador: sobrevaloran su propia capacidad y ofrecen sus trabajos con una limitadísima difusión, sobredimensionando el alcance de sus resultados con la clara intención de justificar su labor (y también el gasto). Sin embargo, también percibo que esta situación, que todos niegan oficialmente pero de la que son conscientes, está en proceso de cambio o al menos de transformación.

Un catalizador de este proceso de cambio, o al menos de evolución, lo encontramos en la labor de todos los arqueólogos que no aparecen en la primera línea de esa arqueología con mayúsculas, y cuyo trabajo avanza siempre hacia adelante incorporando herramientas y nuevos recursos materiales y humanos a la disciplina. El dinamismo de muchos estos arqueólogos refresca constantemente la forma de trabajar, amplía el conocimiento, estimula la creatividad y activa el interés por mejorar.Puede que 2015 sea un año en el que se den nuevos pasos en ese sentido, favoreciendo una arqueología basada en el trabajo colectivo y colaborativo alejada de la pedantería oficial y de la fastuosidad con la que se envuelven algunos arqueólogos/as. En este sentido parece que algunos arqueólogos/as se empeñan en proyectar una imagen sofisticada de sí mismos, alejados del común de los ciudadanos y en permanente estado de confrontación, compitiendo entre en ellos. Se otorgan una importancia que ni tienen ni se merecen. Se lo toman demasiado en serio. En publicaciones, conferencias o exposiciones se quedan fuera aspectos de la arqueología que son consustanciales a ella, dando protagonismo a la exclusividad de un hallazgo o del que lo realiza, o al hecho de que sólo ha sido posible gracias a….

Esta es una situación que debe revertirse, y 2015 será un año en el que los arqueólogos/as que no están alineados con esta forma de trabajar continuarán ganando terreno al sector continuista de la profesión, sacudirán las malas prácticas de sus colegas y no se tomarán tan en serio su propio trabajo, aportando nuevas perspectivas con enfoques menos presuntuosos, y siempre a favor del patrimonio y no del que lo estudia.

 

José María Navarro (CIEMAD)

En los últimos años, debido a la crisis del modelo anterior, la arqueología, o mejor dicho,  los arqueólogos, han tenido que reinventarse literalmente. Buscando nuevas fórmulas para seguir trabajando de una manera u otra vinculados con el Patrimonio.

Este 2015 debe ser el momento de asentamiento definitivo de estos nuevos modelos de negocio, con especial énfasis en la difusión y gestión cultural.

Por otro lado, de forma paralela a esta crisis, las nuevas tecnologías se han hecho más cercanas y asequibles que nunca. Permitiendo a los arqueólogos poder desarrollar propuestas de todo tipo que hasta hace no mucho eran realmente imposibles o económicamente inviables. Recursos como las redes sociales,CMS de todo tipo, o incluso aplicaciones para smarthphone de R.A. a costes ridículos. Permiten al arqueólogo tener miles de posibilidades de desarrollo profesional. Es por ejemplo nuestro caso: CIEMAD.

Creamos CIEMAD con el fin de ofrecer una formación de calidad en aquellas áreas donde generalmente no llegaban las formaciones más tradicionales, con especial énfasis en el software. Con los años hemos ido creciendo y gracias al uso de la formación online ahora tenemos alumnos en Canadá, Perú, EEUU, Colombia, Chile, Alemania..y seguimos creciendo. Creando una potente comunidad de aprendizaje de arqueólogos. Algo que hace unos años era impensable. Ahora en este 2015 por fin ofrecemos formación en nuevas tecnologías (SIG, CAD, Dibujo..) certificada con créditos ECTS de la Universidad de Alcalá.

O dicho de otra forma, un Arqueólogo en Lima, puede tener un título acreditado en la UAH sin salir de su casa.

En definitiva, 2015 debe ser un año de asentamiento para todos aquellos arqueólogos que en su momento decidieron darle “la vuelta a la tortilla” y en lugar de esconderse cuando cambió el viento…Decidieron  construir molinos.

Esperamos de corazón que sea un año lleno de éxitos profesionales para todos.

 

Miguel Mezquida (GRMHV)

Para el nuevo año las expectativas, al menos en el plano personal, no son mucho mejores que este 2014 que estamos a punto de cerrar… Pero soy una persona, normalmente, optimista y creo que, para bien o para mal, las elecciones municipales van a mover un poco el mercado arqueológico o del patrimonio en general. En Valencia ya se está viendo algo en este sentido… Y con un poco de suerte de rebote puede que me llegue algo de trabajo en el plano de la Arqueología de Gestión.

En cuanto a la Arqueología de la Guerra Civil y la Memoria Histórica, disciplinas en las que me he especializado en los últimos años, espero continuar con los cursos de formación estival en los que he colaborado y trabajado en los dos últimos años (Curso de Arqueología de la Guerra Civil de Trowelschool, Olba; y Curso de Arqueología y Antropología Forense en el Frente de Levante). Aunque por otro lado, también estoy deseando que lleguen las anteriormente citadas elecciones municipales y autonómicas, porque hasta que no se produzca un cambio político, en el que también tengo esperanza, no se va a dar un nuevo impulso a estas dos disciplinas. Desgraciadamente, los gobiernos conservadores se han encargado de arrinconar estos campos de investigación. Quedando en la estacada multitud de proyectos por todos los rincones de la geografía del estado española… Entre ellos algunos del GRMHV (Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valencia), en el cual dirijo los trabajos arqueológicos y colaboro en la recogida de información y documentación de nuevos casos de desapariciones forzadas.

Así que resumiendo… Aunque puede que el año empiece tan mal como fue el año anterior es posible que vaya cambiando con el paso de los meses… Al menos, eso quiero pensar. Desgraciadamente puedo participar muy limitadamente en la mejora del contexto laboral de nuestra profesión. En lo que pueda lucharé por el cambio… Pero mucho va a depender de la suerte… Así que “Alea jacta est”.

 

Juanjo Pulido y Sabah Walid (Underground Arqueologia SL)

Nuevos aires han llegado a nuestras vidas y también a nuestra profesión. La ciudadanía empieza a reclamarnos la Arqueología, valga la ironía, re-enterrada en museos y centros de investigación. Debemos, por tanto, aprender a ser intermediaros entre la información que generamos y la creación de nuevas memorias de las que no somos los protagonistas.

Para 2015 queremos aprender a trabajar de forma colaborativa y enfrentarnos a esta nueva realidad que conocimos como difusión del conocimiento y que creemos que es hora de que entendamos que debe hacerse desde abajo, es decir, no difundir sino cocrear nuestra historia entre todos aquellos que participan de ella, crear conocimiento colectivo.

Además, queremos que 2015 sea el año en el que nuestra profesión deje de ser la de meros excavadores, y que nosotros mismos la respetemos para que la respeten los demás. Y para ello, deberíamos esforzarnos en integrar a todas las voces de la profesión desde la perspectiva del aprendizaje y no desde la envidia, los egos y la crítica no constructiva.

 

 Ander Arrese (SUHAR ARKEOLOGIA)

La notable bajada de la construcción de viviendas en cascos históricos del país vasco así como las remodelaciones o pequeñas obras en caseríos durante 2014 nos ofrece una perspectiva preocupante para el sector en 2015. Los seguimientos arqueológicos en la construcción de grandes infraestructuras nos han permitido paliar en cierta medida estos bajones de actividad aunque entendemos que éstas también se verán reducidas a medio plazo. La arqueología de intervención no resulta rentable por sí sola por lo que debemos reinventarnos y diversificar nuestra actividad, promoviendo proyectos dirigidos a la difusión cultural o al sector turístico.

Aunque los proyectos de investigación no suelan resultar rentables, es la parte más apasionante de nuestra profesión por lo que estar atento a las ayudas públicas, o incluso privadas, que se puedan obtener se presenta de capital importancia.

 

Xurxo Ayán (GPAC EHU/UPV)

En noviembre de 1989 ningún científico social en su sano juicio era capaz de atisbar la caída del Muro de Berlín. Tampoco los economistas andan muy duchos a la hora de predecir las crisis del sistema. Por lo tanto, no será un pobre arqueólogo como yo quien se atreva a marcar los derroteros por los que circulará la maltrecha disciplina arqueológica en 2015. Con todo, creo que en los tiempos que vendrán será importate el papel jugado por la Arqueologia Pública y la Arqueología en Comunidad en el Estado español.

Se van a producir cambios estructurales en el sistema, gracias al empuje de una sociedad que se reivindica como sujeto político. Esa “gente” de la que hablan nuevas formaciones y plataformas ciudadanas tiene nuevas concepciones, más abiertas y democráticas, sobre lo que es el Patrimonio Cultural, el legado material e inmaterial, el acervo o cómo queramos llamar a nuestra relación con el pasado. Si la Arqueología jugó un triste papel, en la mayor parte de los casos, en la época del boom al servicio de la liberación de suelo y los intereses del gran capital, este nuevo escenario se presenta como una ocasión excelente para que la Arqueología se redima de ese estigma y vuelva a ser una herramienta al servicio de una ciudadanía crítica. Eso es lo que yo espero del año que viene.
Dig for Victory.

A modo de conclusión

Bueno…¿y qué añadir nosotros a todo esto?… Lo primero es que habéis conseguido emocionarnos.  Que tras leer vuestros comentarios, uno detrás de otro, hoy nos sentimos muy orgullosos de pertenecer a este amplio grupo de trabajadores, luchadores y activistas de la Arqueología y el Patrimonio.

Hoy vemos claro que somos un sector que ha sufrido mucho la crisis, pero que, en contra de lo que algunos nos han querido vender, ni mucho menos somos un “sector en crisis”.

Somos un sector con capacidad de reinventarse, de combatir la adversidad con imaginación y creatividad, como bien dice J.M.Navarro.

Además, nuestra posición como un activo social está cada vez mas clara y nuestros fundamentos ideológicos parece que son cada vez más firmes. Cada vez mas arqueólogos miramos hacia delante en positivo. Hay mucho trabajo por hacer y la arqueologia y el patrimonio tienen mucho que decir y que aportar al conjunto de la sociedad.

Como afirma A. Vicente, hemos entrado en un proceso de cambio. Atrás van quedando los tiempos de rencillas personales, la desunión y la confrontación, de la arqueología concebida como un “lujo cultural” y personal.

La Arqueologia hoy “es un arma cargada de futuro” y, por ello, el 2015 será un año en que cada vez seremos más los que , como dice J.M. Rojas, sigamos trabajando por difundir y divulgar y, “por eso, el interés por la arqueología crecerá en la sociedad” (A.Carretón).

Y, si los gobiernos o las crisis económicas nos arrinconan, como denuncia M.Mezquida, pues a “tomar el Patrimonio como caballo de batalla” (A.Fuentes).

Hoy estamos preparados y dispuestos a aunar fuerzas por una arqueología más social, mas abierta, más colaborativa, para ser parte activa del desarrollo social, trabajando para crear cultura desde abajo, a cocrear no difundir (J. Pulido y S.Walid), y a utilizar para ello todos los nuevos cauces y herramientas que se abren ante nosotros (las redes sociales, la presencia on-line, la virtualización), utilizando las nuevas tecnologías como un conductor de conocimiento y desarrollo (J.M. Illán, L.Benito, P. Aparicio).

Parece que, antes de empezar este arduo trabajo que tenemos por delante en 2015, tenemos muchos y muy buenos motivos para brindar con ilusión este año y estar de enhorabuena. FELICIDADES!!!

 

Felices Fiestas

6 Comentarios

  1. Gran iniciativa Lourdes la que habéis tenido y gran resultado.

    No estoy de acuerdo con Pedro en absoluto. Salir al extranjero es una muy buena alternativa pero no es la solución*.

    El verdadero fin es trabajar para la Arqueología. Está claro que es un momento muy complicado pero hay trabajar y pensar para encontrar alternativas y adaptarnos a los tiempos. La arqueología no es solo excavar. Engloba muchas otras disciplinas y actividades que pueden servir de nicho de empleo para muchas personas que se dedicaban al trabajo de campo y que ahora ven muchas dificultades para retomar la activiad como anteriormente.

    Gracias compañeros de LURE por dejarme participar en este artículo tan especial! :)
    *Trabajar en el extranjero debería ser una asignatura obligatoria (en cualquier disciplina) y una gran alternativa para aprender, formarse y adquirir experiencia en trabajo de campo.

  2. Pedro 29 diciembre, 2014

    El futuro de la arqueología en España sigue pasando por… migrar a cualquier otro país.

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