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La pequeña joya arqueológica de Ibiza: Puig des Molins

Yacimiento Arqueologico Puig Des Molins

Como ya comentamos en algún artículo anterior nos encontramos realizando una excavación arqueológica en Ibiza. Por ello hemos aprovechado el respiro del fin de semana para ir a visitar la atractiva Necrópolis de Puig des Molins. Por supuesto, como no podía ser de otra forma, os contamos en este artículo lo que nos ha parecido más interesante de la visita y nuestras impresiones. Espero que os guste.

LOS ORÍGENES

La Isla de Ibiza fue colonizada por los fenicios en el s.VII a.C, donde fundaron “Ibosim” (actual Eivissa) ciudad que recibió su nombre del dios Bes, dios protector originario de la mitología egipcia. Asociada a este asentamiento, al noroeste, en una ladera próxima a la costa, se situará el lugar donde los fenicios de Ibosim enterrarán a sus difuntos, la actualmente llamada necrópolis de Puig des Molins.

 

EL YACIMIENTO Y SU MUSEO

En la actualidad el yacimiento se encuentra encajonado entre edificios y calles, dentro del núcleo urbano ibicenco, por lo que es un poco decepcionante en este sentido, ya que no tenemos perspectiva de su emplazamiento y relación con el entorno. Se ve que se encuentra situada en una ladera que se inclina hacia la costa y poco más.

También el edificio en el que se sitúa el museo es un poco desconcertante, en medio de la necrópolis, habiendo yacimiento a un lado y al otro. Incluso en las vitrinas del museo observamos ajuares que fueron recuperados durante las obras del propio museo. Además no es un edificio liviano y poco destacado sino todo lo contrario: un edificio alto, cuadrado, de tres o cuatro plantas, más protagonista de lo que debería, en mi opinión, y encajonando aún mas la parte visitable del yacimiento.

Es sin duda un edificio hecho con unos criterios estéticos diferentes de los imperantes en la arquitectura propia de los centros de interpretación y museos actuales. Esto se debe a que fue proyectado en los años 30, del estilo nacional-sindicalista que imperó en España en los años 40 y con influencias propias de la arquitectura racionalista predominante hasta la década de los 60.

Actualmente se encuentra reformado, diciendo a su favor que las instalaciones son muy modernas y en él se desarrollan muchas actividades interesantes.

 

LA VISITA A LOS HIPOGEOS

hipogeo púnico

El yacimiento arqueológico es bastante espectacular y divertido de visitar, ya que podemos entrar en varios hipogeos (conectados entre sí por las excavaciones realizadas por los saqueadores), podemos curiosear, husmear, ver las tumbas, el espacio en el que se encontraban,…con una iluminación muy suave que no rompe la atmósfera del espacio que estamos visitando.

Hay que explicar, para los que no lo sepáis, que estos hipogeos son del siglo V y mediados del siglo IV a.C., del periódo de púnico, en el que Cartago afianza su liderazgo en el Mediterráneo occidental.

Los enterramientos de los siglos anteriores, de los fenicios que llegaron a la isla y fundaron la ciudad de Ibosim, son de cremación, en urna, de las cuales y de sus ajuares tenemos buena muestra en las vitrinas del museo.

 

LOS AJUARES

 

En cuanto a las piezas que podemos admirar en el museo, ….en fin, que pena no poder excavar cosas así mas a menudo. 😉

Para empezar, la señalización de las tumbas se hacía con unas piedras sagradas, talladas y colocadas en posición vertical, denominadas betilos (del hebreo “casa del dios”) de las que se han encontrado múltiples piezas en la necrópolis de Puig des Molins.

huevo de avestruz fenicio

Después encontramos espléndidos y variados ajuares en los que podemos ver cómo el ritual de la muerte es un reflejo de la sociedad que lo realiza. Entre ellos podemos encontrar ajuares con útiles propios de las actividades que realizaban los difuntos, como instrumentos de costura y pesas de telar, habituales en las tumbas femeninas; instrumentos para podar la vid, para los trabajos del campo, para en esquilado de los rebaños, así como instrumentos del ceramista, del ebanista; instrumentos para el cuidado infantil como biberones, juguetes (miniaturas de piezas de cerámica).

También son habituales las piezas relacionadas con el adorno personal y el ritual de preparación del difunto para su paso al mas allá (ungüentarios, cuchillas para rasurarlo…).

 

Como espectacular puedo destacar los huevos de avestruz decorados con ocre, los ungüentarios y amuletos de pasta vítrea y las esculturas de figuras femeninas, representaciones a la diosa Tanit.

amuletos pasta vítrea

 

ALGUNA CURIOSIDAD

Un objeto del mundo romano que me ha resultado bastante curioso, ya que no conocía su existencia, el la Bulla, colgante que se colocaba a los niños en forma de medallón metálico con un amulento dentro (por lo que debía de ser sonoro). Este era un colgante que se colocaba para alejar a los malos espíritus y me ha resultado muy curioso porque en algunos sitios de Andalucía es habitual escuchar “niño, no metas bulla”, en el sentido de no hagas ruido, por lo que es posible que el origen de esta expresión se encuentre en este curioso objeto.

 

Como conclusión, si venís a Ibiza no dejeis de pasar por este espectacular yacimiento y su museo con una colección de piezas de una belleza indiscutible. A pesar de los peros, me ha encantado.